Qué incluir en un brief web, y qué dejar fuera
Un brief no es una especificación. Su función es ayudar a las personas a las que te diriges a entender el problema lo bastante bien como para decirte cómo lo resolverían y, más o menos, qué implicaría. Una página honesta vale más que veinte optimistas.
Qué incluir
Por qué ahora. Algo ha cambiado: la web se te ha quedado pequeña, has lanzado un servicio nuevo, el equipo comercial no para de disculparse por la web. Ese detonante le dice a un estudio más que cualquier lista de funciones.
Qué tiene que hacer el sitio. Elige uno o dos trabajos. «Conseguir consultas cualificadas de responsables de instalaciones» le da a un diseñador algo con lo que trabajar. «Que se vea moderno», no.
Para quién es. Describe clientes reales y qué intentan decidir cuando llegan. Incluye a los incómodos, como el departamento de compras que solo quiere un PDF.
Qué existe ya. Tu web actual, tus archivos de marca, el acceso a la analítica y los contenidos que tengas. Di con franqueza en qué estado están, porque los contenidos suelen ser la mayor variable de coste y tiempo.
Limitaciones. Una fecha fija ligada a un evento. Sistemas con los que debe conectarse. Idiomas. Normativa. Todo lo que no se puede cambiar.
Un rango de presupuesto. Parece que estás regalando algo, pero no es así. Un rango permite a un estudio decirte qué es realista y qué hacer primero si el alcance y el dinero no coinciden. Sin él, recibirás propuestas difíciles de comparar.
Cómo vais a decidir. Quién tiene la última palabra, y cuándo. Los proyectos suelen retrasarse por una decisión tardía de alguien que no estaba en la sala, mucho más que por algo técnico.
Qué dejar fuera
- Un mapa del sitio ya cerrado. Comparte tu idea, pero deja espacio para que alguien discrepe. Eso es parte de lo que pagas.
- Colores y tipografías, salvo que sean normas de marca existentes.
- Una lista larga de funciones de sitios de la competencia. Mejor enlázalos y di qué te gusta de ellos.
- Adjetivos vagos. «Limpio» y «profesional» significan algo distinto para cada persona. Tres enlaces a sitios que te gusten, con una frase de por qué, hacen ese trabajo mucho mejor.
Una plantilla que puedes copiar
Responde con una o dos frases a cada una:
- ¿Qué motiva este proyecto ahora?
- ¿Cuáles son las una o dos cosas que el sitio debe conseguir?
- ¿Quiénes son las principales visitas, y qué necesitan decidir?
- ¿Qué existe ya, y en qué estado está?
- ¿Qué es fijo: fechas, sistemas, idiomas, normativa?
- ¿Cuál es el rango de presupuesto?
- ¿Quién decide, y para cuándo?
Siete respuestas te darán propuestas más útiles que la mayoría de los pliegos de cincuenta páginas. Y si no puedes responder a alguna, conviene saberlo antes de empezar.